Hotel Crowne Plaza Muscat

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El Crowne Plaza está situado sobre los acantilados que bordean el elegante barrio de Quorum y cuenta con una de las vistas más espectaculares de la playa de Mascate. Veladas muy agradables en las mesas colocadas sobre el césped. El vestíbulo del Crowne Plaza es propio de un hotel urbano, aunque sus infraestructuras de descanso le dan un aire vacacional agradable. El establecimiento pertenece a la primera generación de hoteles de Omán; data de 1981 y fue remodelado en 1997. Cuenta con una piscina tipo lago que mira al mar. Una terraza ajardinada que cuenta con una de las vistas más hermosas de la playa de Mascate. En ese espacio los amantes del sol podrán instalar una tumbona durante el día y los apasionados de las puestas de sol podrán escoger mesa para cenar. En lo que se refiere a equipamientos, incluso si hay pocas tumbonas para no ocupar demasiado espacio, el material es de calidad y no faltan las toallas de baño.

Las 200 habitaciones del Crowne Plaza son de estilo contemporáneo. Son espaciosas (35 m²); están bien insonorizadas y disponen de un equipamiento muy completo: climatización individual, teléfono directo, televisión por satélite, minibar, kit para té/café (de acceso libre) y caja fuerte. En el cuarto de baño encontraremos una bañera, secador de pelo, albornoces y algunos productos de bienvenida. Todos los días el hotel tiene la gentileza de llevar una botella de agua a la habitación. El restaurante principal ofrece las comidas en forma de bufétt. Cuenta con una prolongación compuesta de una terraza con pérgola que da a la piscina.

Es la opción ideal para quienes encuentren la sala un poco fría, ya que el aire acondicionado es un poco fuerte. En los bufétts se sirven principalmente platos internacionales tales como pescados y carnes en salsa, pasta, verduras al vapor y patatas salteadas, aunque también encontraremos especialidades de Oriente Medio: tabulé, humus, kebab y arroz con frutos secos. Existe también un restaurante a la carta de decoración neoclásica en una de las plantas del hotel (provisto también de terraza) que ofrece recetas italianas e iraníes.

La playa a la que da el Crowne Plaza es muy espaciosa: tiene unos 10 km de largo y 100 m de ancho. Sin embargo, no dispone de equipamientos particulares. Se accede a ella por unas escaleras de madera instaladas en el acantilado. En su costado existen grandes rocas calizas que las olas han erosionado en su base: esto les da un aspecto de setas gigantes durante la marea baja. La playa es perfecta para hacer footing y merece la pena bañarse en ella. Ahora bien, hay que animarse para avanzar agua adentro ya que el desnivel, muy escaso, obliga a ir lejos para poder nadar.